viernes, 10 de agosto de 2012

  SEGURIDAD Y AUTOPROTECCIÓN POLICIAL

En la mañana del viernes 10 de agosto de 2012, en la versión digital del diario El Universal se lee:

Por tratar de poner orden matan a Polinacional dentro de refugio

Es el funcionario activo número 64 asesinado este año en la Gran Caracas

"El oficial de la Policía Nacional Bolivariana, de 22 años, varias veces trató de poner orden en el refugio Lecherías, ubicado en la avenida principal del sector El Atlántico, de La Silsa, parroquia Sucre de Caracas. Dos sujetos, que no viven allí ingresaron al refugio, lo sometieron y le robaron su arma de reglamento y el radio transmisor". 

Para nadie es un secreto los niveles alarmantes de inseguridad que lamentablemente vivimos en el país. Mes a mes suben las estadísticas de criminalidad que nos afectan a todos sin distinción de ninguna naturaleza, los delincuentes no respetan razas, condiciones sociales, políticas o religiosa, sexo, edad, etc., de manera  que todos estamos en sus miras y podemos ser víctimas de la inseguridad y pasar a formar parte de esas estadísticas. Por eso es importantísimo que entendamos esto claramente y sin dudarlo: ¡CUALQUIERA DE NOSOTROS PUEDE SER UNA VÍCTIMA!

Para darles un ejemplo de lo grave de esta situación, nos referiremos a los informes anuales del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV): Para el año 1998 se registraron en Venezuela 4.550 homicidios que representaban una tasa de 20 homicidios por cada 100.000 habitantes; para el año 2009, diez años después, la cifra de homicidios se incremento en una cifra mayor al triple de la anterior para llegar a 16.094 muertes violentas, para una tasa de 57 homicidios por cada 100.000 habitantes.



2009


Pero el último informe del OVV señala al 2011 como el año más violento de nuestra historia por haberse cometido 18.850 homicidios (aunque otras fuentes señalan que se cometieron 19.336 homicidios), lo cierto es que el índice de criminalidad se representa al menos con 65 homicidios por cada 100.000 habitantes, y distribuidos por mes, por día y por hora se representan así:


HOMICIDIOS DEL AÑO 2011:
TOTAL DEL AÑO
TOTAL MENSUAL
TOTAL DIARIO
TOTAL X HORA
18.850
1.570
51
2


Si analizamos el siguiente cuadro nos damos cuenta que el número de homicidios se ha ido incrementando con una tendencia a superar la proporción con el número de habitantes, lo lógico es que una política de estado para controlar los niveles de inseguridad primero detuviera el desbocado avance de los homicidios para de inmediato luchar por bajar la tasa de homicidios o por lo menos estabilizarla.




En el siguiente cuadro observamos que la línea de tendencia de la tasa de homicidios x 100.000 habitantes ha ido incrementándose sin que el gobierno venezolano de muestras reales que propendan  a su  estabilización para luego bajarla a una tasa mínima como lo han hecho otros países latinoamericanos.




Cabe destacar que según los estándares de las Naciones Unidas, una tasa de más de 10 homicidios por cada 100.00 habitantes se considera como una epidemia.

            Claro que las comparaciones con tiempos pasados son una entelequia pero, leamos el parte del resultado de la Batalla de Carabobo que dirige El Libertador Simón Bolívar al Congreso Soberano y al Vicepresidente de Colombia:
El ejército español pasaba de seis mil hombres, compuesto de todo lo mejor de las expediciones pacificadoras. Este ejército ha dejado de serlo. Cuatrocientos hombres habrán entrado hoy a Puerto Cabello. El Ejército Libertador tenía igual fuerza que el enemigo, pero no más que una quinta parte de él ha decidido la batalla. Nuestra pérdida no es sino dolorosa: apenas 200 muertos y heridos…

                ¡Increíble! en la más grande batalla librada en Venezuela que selló definitivamente nuestra independencia del Imperio Español solo hubo 200 muertos y heridos en nuestras filas.

Otro ejemplo: durante la guerra de Irak, entre marzo de 2003 y el término oficial de la misma en diciembre de 2011, murieron 4.485 soldados norteamericanos, ¡CUATRO VECES MENOS! que los 18.850 homicidios que ocurrieron durante el  2011 en Venezuela.

Para tener un punto de comparación podemos poner como ejemplo la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes de algunos países:




Los policías como parte de la sociedad también sufren el embate de la criminalidad, es así como hasta el mes de julio de este año 2012 han sido asesinados 62 funcionarios policiales  solamente en el área de la Gran Caracas, pero el CICPC extraoficialmente establece la cifra de policías asesinados en todo el país en 150 en el mismo lapso, de ellos aproximadamente el 80% estaban libres de su servicio. Cifras estas nunca antes vistas y lo que es peor estos números tienden a incrementarse en forma alarmante.
           
El estudio realizado en el año 2006 establecía un universo de funcionarios de  87.881 funcionarios policiales en todo el país por la CONAREPOL (comisión designada por el MRIJ para el estudio de la situación de las policías en ese momento y recomendaciones para su mejoría), en el número anterior está excluida la Guardia Nacional, a pesar de que eventualmente realiza actividades como un Organismo de Seguridad Ciudadana y de que también algunos funcionarios de esta organización militar han resultado asesinados por los embates del hampa descontrolada.


                    NUMERO DE EFECTIVOS POR CUERPO POLICIAL
           (CONAREPOL 2006):

 
CUERPO POLICIAL
NÚMERO DE
EFECTIVOS
PORCENTAJE
POLICIAS ESTADALES
62.882
71,55%
POLICIAS MUNICIPALES
10.944
12,45%
CICPC
8.215
9,35%
TRÁNSITO TERRESTRE
5.840
6,65%
TOTAL
87.881
100,00%


Hagamos un ejercicio estadístico, tomando como invariable el número 87.881 de efectivos policiales y apliquemos entonces el índice de criminalidad x 100.000 habitantes a ese número de efectivos en el año 2010 y 2011:

       HOMICIDIOS DE FUNCIONARIOS POLICIALES EN UN UNIVERSO DE 87.881:



AÑO
NÚMERO DE
HOMICIDIOS
TASA POR
100.000 HAB.
HOMICIDIOS
ESTADÍSTICOS
DIFERENCIA
%
INCREMENTO
% INCREMENTO
INTERANUAL
2010
59
54
47
12+
20%
2011 - 2010
2011
85
65
57
28+
33%
31%
2012
(*)
62

124





(*) 62 funcionarios asesinados en la gran Caracas culminado el 1er semestre de 2012, de manera que estadísticamente al final del año serían 124 los funcionarios asesinados, pero y lamentablemente, las fuentes extraoficiales del CICPC indican que durante el primer semestre del año ya van contabilizados más de 150 funcionarios policiales asesinados en todo el país o sea que estadísticamente estaríamos hablando de la terrible cifra de 300 funcionarios policiales asesinados al final del año 2012.

Estas estadísticas nos obligan a centrar todos nuestros esfuerzos en saber que está pasando y descubrir el porqué de esta situación para enfrentar estos hechos poniendo en funcionamiento todo lo que esté a nuestro alcance  para bajar este número de víctimas, lo más posible.  

Todo funcionario policial está consciente que la profesión que decidió seguir exige estar alerta las 24 horas del día y los 365 días del año. Que se rige por normas y procedimientos muy estrictos cuyo incumplimiento podría acarrearle la pérdida de su libertad y que camina por una senda llena de peligros y en la que cualquier descuido puede causarle graves heridas y hasta su muerte. Esa es la realidad.

Para regular la función policial, el cómo se debe actuar frente a la ciudadanía, las limitaciones legales, el resguardar de los derechos humanos, los equipos a utilizar, cómo y cuándo utilizar fuerza letal, etc., se han venido desarrollando a través del tiempo una serie de reglas y normativas. Venezuela participo y fue signataria de los acuerdos y conclusiones del 8tvo. Congreso de las Naciones Unidas Sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente celebrado en el año 1990, entre el 27 de agosto y el 7 de septiembre en la ciudad de La Habana, Cuba, y entre otros temas se desarrollaron dos temas de suma importancia: Las Normas de Actuación Policial y los Criterios para el Uso de la Fuerza Policial.

Es así como el estado Venezolano, para regularizar y controlar la función policial en el país, creo El Consejo General de Policía, con la misión de asesorar al Ministro con competencia en seguridad ciudadana en lo necesario para desarrollar un “nuevo modelo policial”. Para tal efecto, ésta comisión publico unas guías contentivas de las “Reglas Mínimas de Estandarización Para Los Cuerpos Policiales” entre las que destaca un Manual de Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza Policial, identificado con el número 2 y titulado TU FUERZA ES MI MEDIDA.

                            

De manera que cuando un policía esta de servicio, teóricamente cuenta con un marco jurídico que protege su actuación y además, cuenta con equipos que lo ayudan a protegerse físicamente de una agresión: arma de reglamento, cargadores adicionales, chalecos antibalas, correajes, linternas, bastones extensibles; también cuenta con unidades de desplazamiento, equipos de radio, supervisores de áreas, compañeros de patrullaje, central de comunicaciones y también cuenta con sus condiciones físicas y su entrenamiento. Todo esto coadyuva a que el policía cuando esta de servicio, minimice la posibilidad de ser objeto de una agresión letal, ojo: ¡PERO NO LA ANULA POR COMPLETO!


CUANDO UN POLICÍA ESTA DE
SERVICIO CUENTA CON:
·         Marco jurídico que protege su actuación
·         Equipo policial
·         Unidades de desplazamiento
·         Comunicaciones
·         Supervisión constante
·         Áreas de patrullaje asignadas
·         Condiciones físicas
·         Entrenamiento


Otra cosa está sucediendo cuando el policía se encuentra libre de su servicio, pues todo lo enumerado anteriormente no está disponible para el (salvo lo mencionado en el primer aparte), ni siquiera cuando tiene por obligación que actuar, aún estando franco de su servicio, para cumplir lo dispuesto en la Ley del Estatuto de la Función Policial:
 Actos de servicio
Artículo 10. Los funcionarios y funcionarias policiales cumplen actos de servicio
cuando desempeñan funciones de policía dentro de la jornada de trabajo o, aun
cuando fuera de ella, intervengan para prevenir delitos y faltas, efectuar
detenciones en flagrancia o en otras situaciones contempladas en la ley. Los actos
de servicio fuera de la jornada de trabajo generan efectos en cuanto a los
derechos, garantías, deberes y responsabilidades de los funcionarios y
funcionarias policiales, así como sobre el cuerpo de policía nacional, estadal o
municipal en que presta servicio.


 Sin entrar a analizar las razones sociales, políticas, económicas, etc. del incremento de la criminalidad en el País, es importantísimo  compartir con ustedes algunas aproximaciones a las posibles causas del inusual incremento en el asesinato de policías identificando algunas CAUSAS EXTERNAS que no dependen del funcionario policial y unas que llamamos CAUSAS INTERNAS y que en gran medida son responsabilidad de los funcionarios policiales, cuando están de servicio o cuando no están de servicio.

Analicemos  lo que llamamos CAUSAS EXTERNAS, una de ellas obviamente, es el desmedido aumento de la criminalidad (tal y como lo comentamos anteriormente) unido a la casi total impunidad actual. Años atrás, el ser policía, de alguna manera nos garantizaba el respeto a nuestras vidas, bien sea por miedo de los delincuentes a represalias de los cuerpos policiales o por miedo a un enfrentamiento con un hombre armado y entrenado. Pero la situación actual es otra, el número de policías asesinados durante su servicio o fuera de él nos muestra un panorama diferente.

 Da la impresión que ya esa posible represalia policial o bien no le importa a los delincuentes  o simplemente no existe, agréguese  a esto la impunidad penal con la que actúan los delincuentes (más del 90% de los delitos quedan impunes), y peor aún, el eliminar físicamente a un policía le da al delincuente un mayor estatus dentro de su mundo delictivo y adicionalmente es una forma fácil de obtener un arma de fuego.

Imagínense ustedes que los funcionarios policiales están tan desamparados que el último modus operandi de los delincuentes es que desde las cárceles están contratando sicarios para vengarse de aquellos pero no eliminándolos a ellos si no a sus familiares y dentro de sus casas cuando el funcionario esta fuera prestando su servicio, como acaba de ocurrir recientemente en el Municipio Independencia del Estado Miranda.

Adicionalmente y para extraña sorpresa, el actual gobierno como política de estado ha emprendido una campaña de desarme que curiosamente comenzó por ¡DESARMAR A LAS POLICÍAS! Así pues organismos policiales que tenían armas largas y subfusiles o subametralladoras (como siempre las habían tenido desde el año de 1946 y bajo estricto control de las autoridades competentes) fueron decomisadas y nunca más se supo de su destino aunque lo lógico es que ingresaran al parque nacional (y eso debemos suponer), limitaron el porte de las armas cortas de manera que un policía solo puede portar su arma dentro de su municipio o dentro de su estado y no la puede llevar consigo cuando no está de servicio, quitándole su único medio de defensa y exponiéndolo a perder su vida si sufre un ataque de la delincuencia, también limitaron el número y el tipo de armas que pueden utilizar las policías instituyendo unas normas a través de resoluciones, francamente inentendibles, por citar un solo ejemplo, establecer un número  máximo de escopetas por cada 100 funcionarios.

También emprendieron una campaña para el control de las municiones que usan los organismos policiales, ocurriéndosele a algún jerarca esta brillante idea: como cada cuerpo policial tiene asignado un código, OP (Organismo Policial) seguido de tres dígitos, pues se pretende ¡ESTAMPAR EN EL CULOTE DEL CASQUILLO DE CADA MUNICIÓN ESE CÓDIGO!, repito “brillante idea”, ¿no?

Claro que la inseguridad no puede combatirse solo con armas si no con políticas de estado ejecutadas por los gobiernos de turno, sin cambiarlas caprichosamente. En cambio no se conoce una política de desarme a los delincuentes, de manera que los policías enfrentan con “pistolitas” a los delincuentes armados con fusiles de asalto, subametralladoras, granadas, pistolas con selectores para fuego automático, cargadores extendidos (por cierto prohibidos para los policías) y con un número de cargadores que superan los que le permiten usar a los policías (los policías no pueden portar más de tres cargadores, el que tienen aprovisionado en su arma y solo dos adicionales que no pueden exceder su capacidad de fábrica), algo realmente inentendible.
 
CAUSAS EXTERNAS NO
IMPUTABLES AL POLICÍA
·         Políticas de Seguridad absurdas
o inexistentes
·         Aumento desmedido de la criminalidad
·         Falta de respeto a la autoridad (Anomia)
·         Impunidad penal
·         Obtención de un arma de fuego
·         Búsqueda de estatus criminal


Pasemos a analizar lo que llamamos CAUSAS INTERNAS, una de ellas, quizás la principal es la falta de sentido común en el diario acontecer lo que hace que sean muchas las veces que se cometan errores inexplicables por la falta de precaución y por estar en un estado mental relajado. Todo lo anterior auspicia la posibilidad de ser presas fáciles de la delincuencia sobre todo, pero no únicamente, cuando el policía está libre de su servicio. Por lo general olvidan que hay que estar alertas y pendientes de lo que les rodea, no toman conciencia de los peligros subyacentes en los lugares que visitan, ni de lo que presumen, ni delante de quien lo hacen, ni de cómo se comportan en su entorno, ni con quien se reúnen y en numerosas oportunidades cometen desatinos bajo los efectos del alcohol.

 También tienen la tendencia a creer que por el hecho de ser policías son inmunes y piensan que sus armas o las credenciales son unas especies de talismanes o escudos contra el hampa. Igual el creer que estampas, escapularios,  collares, pulseras, amuletos, etc., los van a proteger de todo lo malo como varitas mágicas, sin darse cuentas que hoy en día la delincuencia no tiene que ver con  nada de eso.

Igualmente me permito enumerarles una serie de actividades y conductas que asumen algunos funcionarios policiales que aumenta su vulnerabilidad y la posibilidad de sufrir una agresión: La actitud prepotente en su entorno, amenazar y descalificar a vecinos, la ingesta de alcohol en sitios aledaños a su vivienda pero completamente inapropiados, actuar con violencia bajo los efectos del alcohol, hacer visitas en comunidades consideradas muy peligrosas, las apuestas y el juego de envite en sitios ilegales, ostentar joyas, teléfonos costosos, motos de alta cilindrada, llevar regularmente a familiares a sus sitios de trabajo o estudio sin el adecuado nivel de alerta y realizar actividades comerciales reñidas con las buenas costumbres como ser prestamista o banquero. 


CAUSAS INTERNAS
IMPUTABLES AL POLICÍA
·         Falta de sentido común
·         No estar pendientes de su entorno
·         No reconocimiento de amenazas
·         Falta de preparación mental
·         Ingesta de alcohol
·         Creencias mágico – religiosas
·         Prepotencia
·         Ostentación
·         Actividades ilícitas



Las actividades y conductas enumeradas no eximen a otras que no han sido nombradas. Lo señalado arriba puede sonar un poco desmedido pero lo que está en juego es la vida, piensen ustedes que pueden ser  más importantes que ella.

Al investigar los casos de los funcionarios caídos casi siempre se demuestra que “pagaron descuido” frente al hampa, y que se convirtieron en unas victimas fáciles de sorprender y atacar. La conclusión es que pudieron haber evitado ser víctimas de haber aplicado el sentido común y haber estado con un nivel de alerta mental adecuado que les hubiera permitido identificar las amenazas antes que se convirtieran en agresiones.

De manera que cuando el funcionario policial no está de servicio, debe estar claro que sigue siendo policía pero con la diferencia que no tiene puesto su uniforme, ni tiene su unidad patrullera, ni cuenta con un compañero a su lado, ni radio para pedir apoyo, ni con un supervisor que lo oriente y dirija el procedimiento en caso necesario, ni nada que a simple vista denote su autoridad, así que tiene que valerse por sí mismo y por lo tanto cualquier descuido incrementa su vulnerabilidad.

Es decir, aunque el funcionario policial no esté de servicio siempre debe estar alerta y tener sentido común.

Hay que tomar conciencia de que cualquier amenaza emite señales de peligro y que se debe estar alerta para detectarlas e interpretarlas a tiempo, entonces actuar en consecuencia, no dejar que esa amenaza se convierta en una agresión y así llevar la ventaja.  De esta manera seguramente saldrán airosos de la situación. No hay que desestimar esas señales ni minimizarlas, hay que hacerles caso. Si algo les parece raro, asuma de inmediato que eso no está bien y por lo tanto es ¡raro! Recuerden que mientras más temprano reconozcan una amenaza, mejor preparado se estará para responder, repetimos,  antes que esa amenaza se convierta en una agresión.

 Si las señales de peligros que emite la amenaza no son detectadas o debidamente interpretadas a tiempo o son desestimadas entonces usted será sorprendido, será objeto de una agresión y por ende llevará la desventaja, pues probablemente no tendrá tiempo ni siquiera de reaccionar.

También su preparación mental será directamente responsable   de cómo salir de una situación de peligro, bien sea para tener ventaja al enfrentarla o para evitarla, según su criterio le indique, en servicio o fuera de él.

Para graficar y hacer entender mejor los estados mentales, hace muchos años, un Coronel de la Infantería de Marina de los Estados Unidos de nombre Jeff Cooper diseño y puso en funcionamiento un Código de Colores. En la actualidad dicho código es utilizado por la mayoría de las policías y unidades militares de ese país así como en muchos otros países a nivel mundial con excelente resultado.


CODIGO DE COLORES
Cnel. (U.S.M.C.) JEFF COOPER
(*mayo 10, 1920  +septiembre 25, 2006) en Arizona, USA.

El medio más importante para sobrevivir un enfrentamiento letal, no es el arma de fuego que portamos ni la preparación física. La herramienta principal para ello es la actitud mental.

Con ello en mente, Jeff Cooper desarrollo y puso en funcionamiento un Código de Colores que no tiene nada que ver con situaciones tácticas  sino con los niveles de alerta y el reconocimiento temprano de amenazas y se relaciona con el grado de riesgo que estamos  dispuestos a afrontar lo cual permite pasar de un nivel de pensamiento a otro para poder manejar adecuadamente una situación dada.


COLOR ASOCIADO AL ESTADO MENTAL

    BLANCO  : Sin estar pendiente de su entorno, totalmente distraído y relajado. Si es atacado en este estado por un delincuente, lo único que podría salvarlo es la ineptitud del atacante.

 AMARILLO : Está en alerta tranquila. Ninguna situación de alerta especifica. Simplemente está pendiente de lo que pasa en su entorno y está consciente de que se podría presentar una situación hostil y está preparado para defenderse de ser necesario.

  NARANJA  : Hay una alerta específica, algo no está bien y llama su atención, se interpretan correctamente señales que emite una amenaza y esto le permite prepararse para actuar. Quedarse en esta situación por un periodo largo supone un gran esfuerzo mental.

      ROJO    : Estado de enfrentamiento, la amenaza detectada se convierte en agresión hacia usted o hacia terceros, su actitud mental se ha disparado. En este estado se actúa y es aquí que la adrenalina juega un papel crucial pues nos mezcla miedo y euforia, los que con nuestro entrenamiento debemos estar en capacidad de hacer que actúen en nuestro favor.

     NEGRO   : Es un estado de choque o confusión. Una persona en este estado está totalmente abrumada y es incapaz de reaccionar, su mente está totalmente bloqueada. Un ataque a una persona en este estado tendrá una altísima probabilidad de éxito. A este estado se llega cuando estando en condición Blanca se es sorprendido y atacado dejándose arrastrar a la condición Negra, también conocida con el nombre de “Reacción Catastrófica”.

Este último estado mental (Negro) fue agregado al Código original por Clint Smith cuando se desempeñaba como instructor en  Gun Site Ranch que fue la academia de Jeff Cooper 



CONCLUSIÓN

COMO PODRÁN DARSE CUENTA POR TODO LO EXPUESTO LA FORMA MÁS IDÓNEA PARA SALVAGUARDAR SU INTEGRIDAD FÍSICA ESTANDO DE SERVICIO O NO, ES INCORPORAR A SU VIDA DIARIA EL SENTIDO COMÚN Y UNA ADECUADA ACTITUD MENTAL Y PARA ELLO LE RECOMENDAMOS LA APLICACIÓN DEL MENCIONADO CÓDIGO DE COLORES.

SOLO USTEDES TIENEN LA SOLUCIÓN PARA NO CAER EN LAS ESTADÍSTICAS DE POLICÍAS ASESINADOS DURANTE SU SERVICIO O DURANTE SU MERECIDO DESCANSO. NADA PUEDE SUSTITUIR AL SENTIDO COMÚN NI A UNA ACTITUD MENTAL ADECUADA, ESTÁ EN USTEDES LA DECISIÓN DE ENFRENTAR A UNA AMENAZA DELICTIVA CON UNA MUY BUENA POSIBILIDAD DE SALIR AIROSO, O DEJARLE SU VIDA AL DESTINO O A LA SUERTE, O LO QUE ES PEOR:

¡A LO QUE DECIDAN HACERLE LOS DELINCUENTES!




El presente trabajo fue elaborado por:
Comisario (POLISUCRE) Eutimio J. Rivas D.
C. I. Nº 2.930.960
Y es de mi absoluta responsabilidad,
Ejerciendo el derecho que me consagra la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
En su artículo Nº 57





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